Historia de Sevilla: Prehistoria a Edad Moderna

¿Sevilla hizo la historia o la historia hizo a Sevilla? La razón nos dirá que fue la historia la que ha ido construyendo la Sevilla actual, la que hoy en día podemos pasear. Sin embargo, la ciudad hispalense ha tenido un papel muy importante a lo largo de los devenires históricos. Descubre la historia de Sevilla.

Desde Ispal a Sevilla pasando por Julia Romula Hispalis, Spali o Isbiliya, la ciudad fue adaptándose al paso de distintos pueblos y culturas, lo que hoy en día le otorga una riqueza tanto de carácter material como inmaterial. Como puedes ver, Sevilla está marcada por la historia. Por eso, para entender mejor el devenir que tuvo la ciudad hasta convertirse en lo que ahora conocemos traemos Más allá de la Sevilla actual. Conocer su historia te hará disfrutar más de todo lo que esta ciudad ofrece.

Prehistoria y Edad Antigua 

Aunque hoy en día no está del todo claro el origen exacto de la ciudad, la teoría con más fuerza es que fue un navegante fenicio, Melkart, quien en una travesía por el mediterráneo fundó los asentamientos de lo que muchísimo tiempo después es la capital andaluza.

A medida que se fueron asentando los primeros habitantes, en este poblado se fueron cruzando influencias de muy distintos pueblos como los tartessos, los fenicios o los cartagineses. Por aquel entonces, los nativos del lugar conocían el poblado como Spal o Ispal. Gracias a una de estas civilizaciones, los fenicios, la actual Sevilla se enriqueció y se desarrolló mucho durante los años que allí se encontraron, especialmente en el ámbito comercial. Más adelante en el tiempo, los cartagineses se impusieron a los fenicios y conquistaron el territorio.

Sobre el año 206 a.C. los romanos empiezan a adentrarse en el lugar. Fue entonces cuando las tropas del Imperio Romano vencen con los cartagineses. Así, el general Escipión el Africano funda en las cercanías, concretamente en Santiponce, un poblado, Itálica. Posteriormente, el cónsul romano Julio César funda Julia Romula Hispalis una colonia localizada en la actual Sevilla. Así, la abreviada Hispalis fue convirtiéndose en un territorio muy importante, especialmente por su industria y el carácter comerciante de su pueblo. Se estipula en el 49 a.C. cuando Híspalis ya contaba con una muralla y un foro, uno de los momentos de su máximo esplendor. Además, a medida que el Imperio crecía y, con ello, colonia de Híspalis, el cristianismo fue adentrándose en el poblado, concretamente hacia el siglo III.

Historia de Sevilla en restos romanos
Restos romanos en Sevilla

Edad Media

Tras varias invasiones por parte de las civilizaciones germánicas allá por el siglo V, fueron los visigodos los que finalmente se hicieron con el control del territorio. Sin embargo, no les duró mucho, pues llegaron los francos y se hicieron con la zona. Estos establecieron la residencia real en el territorio que denominaron Spali. Se mantuvieron allí hasta que Justiniano I, emperador bizantino, se hizo con todos los rincones de esta región. Fue bajo el reinado de los reyes godos cuando el territorio terminó por convertirse al cristianismo.

Recapitulando, tras el paso de fenicios, cartagineses, romanos, germanos, visigodos y francos, y tras varios cambios de nombre, los godos se encontraban en el territorio, Spali. Todo bien, ¿no? Como podéis ver era un territorio muy codiciado por las civilizaciones, por ese motivo, esto no quedó ahí y llegaron los musulmanes, concretamente Musa y su hijo. Juntos conquistaron el territorio y establecieron Sevilla como capital de al-Ándalus hasta su muerte, que se trasladó a Córdoba. Por aquel entonces, la ciudad pasó a denominarse Isbiliya y su riqueza cultural se desarrolló extraordinariamente. Muchos de los cristianos se convirtieron al musulmán, aunque algunos se mantuvieron fieles al cristianismo, los denominados mozárabes.

Torre del Oro, clave en la historia de Sevilla
Torre del Oro

Más tarde, cuando cayó el califato y se convirtió en parte de uno de los reinos taifas, tras una incursión cristiana Sevilla acabó por convertirse en tributaria de Castilla. Años después, tras el paso de almorávides (saharianos) y el Imperio almohade (magrebíes) – época en la que se construyeron muchos de los actuales monumentos – en 1247, Fernando III de Castilla y León, rey cristiano comenzó la conquista de al-Ándalus y la reconversión del territorio. Desde que se hizo con Sevilla, era bastante usual que se alojase la corte, hasta el punto que este Rey murió en el Alcázar y durante el reinado de Alfonso X, Sevilla fue una de las capitales.

Durante los siguientes siglos Sevilla creció sustancialmente hasta convertirse en la mayor ciudad de la corona de Castilla y Aragón. Dominaban la industria y el comercio, especialmente el marítimo.

Denominación

Llegados a este punto quizá os preguntaréis, ¿cómo se pasó de Isbiliya a Sevilla? ¿Recordáis a los mozárabes? Fueron estos quienes, en su afán de no querer convertirse al musulmán y mantenerse fieles al cristianismo, se referían a la ciudad como Ixbilia, que posteriormente derivó en Sivilia y, finalmente en Sevilla.

Si te has quedado con ganas de saber más sobre la ciudad, encontrarás más historia en Más allá de la Sevilla actual (II) o en Aquí yace Sevilla.

1 pensamiento sobre “Historia de Sevilla: Prehistoria a Edad Moderna

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *